Por una vuelta al cole segura

Esta vuelta al cole 2020, no deja de plantear interrogantes, tanto para los padres como para los propios alumnos: ¿son suficientes las medidas? ¿Cómo se organizarán las clases? ¿Cuál es el protocolo a seguir en caso de que haya un positivo? 

El Hospital Sant Joan de Deu realizó el seguimiento de 724 niños y niñas que convivieron en hogares donde uno de los progenitores tenía coronavirus. Del estudio, el 17,5% de los niños se infectó, sin embargo, en la mayoría de casos, la familia no sospechó que estos niños pudieran haber sido infectados; no presentaron síntomas o fueron muy leves. 

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), con los conocimientos adquiridos desde el inicio de la epidemia, parece que los niños no son una población particularmente vulnerable a los graves efectos de la infección por COVID-19. Los casos de enfermedad pediátrica grave son infrecuentes y, con muy pocas excepciones, la mayoría de las infecciones transcurren de forma leve o incluso asintomática. 

Pese a que no es un estudio concluyente ni definitivo, las dudas entre la comunidad estudiantil, profesorado o los propios padres siguen aflorando. De acuerdo con las recomendaciones emitidas por la OMS (Organización Mundial de la Salud), hay una serie de consejos básicos como punto de partida para garantizar una escuela más saludable y minimizar las posibilidades de transmisión del SARS-CoV-2:

Niños escolarizados entre 3 y 6 años

En esta franja de edad, las recomendaciones son muy similares a las de las guarderías (número de alumnos, comedores, juegos en patios…) ya que el riesgo de contagio sigue siendo elevado. En este periodo, que incluye los dos años de educación preescolar, no se recomienda el uso sistemático de mascarilla. Es difícil que se pueda cumplir la normativa, pero se extremará el distanciamiento físico en lo posible, la ventilación de los espacios y sobre todo, las normas higiénicas como el lavado frecuente de manos. 

De 6 a 12 años 

En la Educación Primaria (6-12 años) es recomendable flexibilizar el horario de entrada y salida a los colegios, reducir el tiempo presencial en la medida de lo posible, establecer si fuese preciso, horarios por turnos y combinar períodos de actividad académica presencial con la no presencial. En el caso de estos niños, se podrá incrementar el número de alumnos por aula, pero con mayor vigilancia de las medidas de distanciamiento físico, higiene y de vigilancia de casos y diagnóstico-aislamiento-cuarentena.

Sea cual sea tu posición en esta vuelta al cole, protege a tus hijos con un seguro de salud familiar. Este tipo de seguros, por un lado, te evita las listas de espera que eternizan cualquier consulta. Y por otro lado, tener la opción de optar desde consultas médicas, hasta asistencia hospitalaria o intervenciones quirúrgicas mucho más rápidas, sin la lentitud de largas listas de espera, es una ventaja.  

Si de esta pandemia hemos aprendido algo bueno, ha sido que la telemedicina ha venido para quedarse. Con un seguro de salud familiar puedes optar a este servicio a través de la atención telefónica u online, desde consultas generales hasta especialistas (pediatras, psicólogos, etc.). Si es de los que prefiere una atención presencial tiene un amplio abanico de centros y médicos a los que poder acudir, además de poder pedir visitas domiciliarias, asistencia hospitalaria o realizarse intervenciones quirúrgicas mucho más rápidamente que por la Seguridad Social. Adicionalmente se pueden realizar pruebas diagnósticas (análisis clínicos, ecografías, TAC y un largo etcétera). Un seguro de salud para tod@s será la garantía de tu tranquilidad.

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