Consejos para contratar el seguro de salud ideal

Seguro médico

Cada vez más personas deciden contratar un seguro de salud privado e igual que con cualquier póliza se deben tener en cuenta varios factores antes de firmar

El ramo salud cuenta ya con más de 11’5 millones de personas aseguradas según los datos recogidos por UNESPA. Lo cierto es que en España disponemos de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo pero, lamentablemente, desde hace unos años este se ha visto afectado por los recortes. Quizá por eso cada vez son más las personas que deciden contratar un seguro de salud privado y así ampliar y mejorar su atención médica. Con el auge de su demanda también ha aumentado la oferta y la variedad así que quizá resulta difícil saber con cuál quedarse o en qué fijarse una vez nos hemos decidido a contratar. Por eso, como expertos en seguros, queremos arrojar un poco más de luz al asunto.

¿Qué tipos de seguro médico hay?

En primer lugar, debes saber que existen distintos tipos o modalidades:

Cuadro médico: en este caso la aseguradora dispone de un catálogo de los distintos especialistas y centros médicos en los que puedes ser atendido. A cambio de un pago mensual tienes acceso a todos los servicios incluidos en dicha lista.

Reembolso: aquí eres tú quien decide el médico o el centro en el que quieres ser visitado, esté o no incluido en el cuadro médico de la aseguradora. En un primer momento, pagas los costes y la compañía te reembolsará posteriormente el total o una parte de esos gastos médicos según el porcentaje pactado en la póliza.

Mixto: si no quieres atarte a ninguna de las dos anteriores, también existe la posibilidad de disfrutar de ambas dos, tanto del cuadro médico como de los especialistas que tu elijas con posibilidad de reembolso.

¿En qué debemos fijarnos? 7 claves para acertar

1. Cuadro médico: como decíamos unas líneas más arriba, si vamos a ceñirnos al cuadro médico, es esencial que le echemos un vistazo y revisemos qué doctores, centros médicos, especialidades y servicios incluye. Cuanto más extenso y variado mejor, puedes buscar opiniones de los profesionales o buscar si alguno de tus médicos habituales también atiende por el seguro.

2. Copago: dependiendo de tus necesidades y de la frecuencia con la que vayas a hacer uso del seguro médico, existe la posibilidad de abaratar un poco la prima y pagar una módica cantidad cada vez que acudas al médico. Si vas a usar el seguro asiduamente es muy probable que no te salga a cuenta.

3. Garantías y coberturas: igual que con cualquier otro seguro, para evitar disgustos y no caer en el error de estar infraasegurado (o sobreasegurado) revisa bien qué incluye el seguro: pruebas médicas, segundos diagnósticos, hospitalización, tratamientos, rehabilitación, medicaciones especiales…etc.

4. Carencia: revisa el período de carencia, es decir, el tiempo que debe pasar desde que contrates la póliza hasta que puedas beneficiarte de los servicios ofrecidos al completo. Quizá algunas atenciones más complejas como cirugías o tratamientos especiales requieran de 3 a 8 meses de carencia.

5. Asistencia en el extranjero: uno de los puntos fuertes de los seguros de salud privados es la cobertura médica en el extranjero. Para entrar en muchos países es obligatorio dispone de seguro médico y en tantos otros el coste de ser atendido es altísimo si no se dispone de ella. Infórmate de qué servicios incluye y hasta qué cantidad te cubre.

6. Seguro dental: quizá una de las coberturas que más se agradece es el dentista puesto que estos especialistas no suelen ser muy económicos. No obstante, los servicios odontológicos no están contemplados en todas la pólizas o lo están con limitaciones. La gran mayoría incluyen tratamientos básicos como limpiezas bucales y curas de urgencia pero no extracciones, ortodoncias, reconstruciones u otras intervenciones más complejas. Pregunta si existe una cobertura adicional que te brinde ese servicio.

7. Tarifas familiares: si tienes familia, probablemente no estés buscando un seguro médico privado solo para ti sino también para tu pareja e hijos. Por suerte, las compañías lo tienen muy en cuenta y ofrecen distintos packs según las necesidades del asegurado. Revisa las ofertas familiares para ver cuál te interesa más.

A la hora de acertar con el seguro contratado y conseguir las mejores coberturas necesitas conocer al dedillo la oferta del mercado. Es por eso que un corredor de seguros puede ser de gran utilidad y ayudarnos a ahorrar. Además, es habitual que dichos mediadores consigan tarifas especiales y ventajas en los períodos de carencia para sus clientes.

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